Este San Valentín, regalaos tiempo: Por qué necesitáis una sesión de pareja real (más allá del selfie)
 
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Seguro que encuentras miles de fotos: fotos de los niños haciendo monerías, fotos de vuestra mascota durmiendo, capturas de pantalla, fotos de paisajes o de ese plato delicioso del restaurante del domingo. Pero, ¿cuántas fotos tenéis vosotros dos juntos en el último año?
Y no, no me vale ese selfie rápido con el brazo estirado donde salís cortados, ni esa foto borrosa y oscura que os hizo un camarero con prisas.
Hablo de una foto donde os miréis de verdad. Donde se vea cómo os abrazáis. Donde seáis, simplemente, vosotros.
Se acerca febrero y, con él, la fecha de San Valentín. Sé que a muchos nos da pereza el lado comercial de los corazones rojos y los bombones, pero en Meraki me gusta darle la vuelta: ¿y si usamos esta fecha como excusa obligatoria para parar el reloj y celebrar que seguís siendo un equipo?
"Pero si ya no somos novios..."
Existe la falsa creencia de que las sesiones de pareja son solo para dos momentos vitales: la pre-boda y la post-boda.
¿Y qué pasa con el resto? ¿Qué pasa con las parejas que llevan 10 años conviviendo sin papeles? ¿O con los padres que, entre pañales, extraescolares y rutinas, a veces se olvidan de que antes de ser "papá y mamá" fueron (y son) una pareja?
Creo firmemente que el amor cotidiano merece ser fotografiado tanto o más que el amor de los inicios. Es un amor más maduro, más cómplice, con más historia y que ha superado más batallas. Ese es el amor que quiero guardar para vosotros.
Una cita diferente en Barcelona (Sin móviles)
 
Quiero que veáis una sesión de pareja no como un "trámite" donde hay que posar y sonreír a la cámara, sino como una cita. Una experiencia para vosotros.
Durante el tiempo que dura la sesión, los móviles se quedan en el bolso. No hay notificaciones, no hay distracciones.
El plan lo ponéis vosotros: Un paseo por el Born recordando vuestra primera cita, un atardecer tranquilo en la playa o simplemente un café en casa, en vuestro sofá, escuchando vuestra música.
Yo solo soy testigo: Mi trabajo es guiaros para que os olvidéis de la cámara. Buscaré esa carcajada espontánea, ese gesto de apartarle el pelo de la cara o ese abrazo en el que cerráis los ojos.
Es un momento de reconexión brutal. Muchas parejas me dicen al acabar: "Hacía mucho que no nos mirábamos así un rato seguido".
 
3 Ideas para vuestra sesión de pareja
Si no sabéis dónde hacerla, aquí van tres propuestas que funcionan genial en Barcelona:
 
La Ruta Urbana:
Perdernos por las callejuelas del Gótico o Gracia. Buscamos texturas, paramos a tomar un helado y capturamos vuestro lado más moderno y casual.
 
 
Naturaleza y Calma:
Una escapada a Collserola o a una playa tranquila al atardecer. Ideal si necesitáis silencio y espacio para correr, reír y respirar.
 
 
Home Session (En Casa):
La opción más íntima. Preparando el desayuno juntos, una guerra de almohadas o leyendo en el sofá. Es puro lifestyle y comodidad.
 
 
El mejor regalo es el que se vive
Estamos llenos de cosas materiales. Los perfumes se acaban, la ropa pasa de moda y la tecnología se queda obsoleta. Pero los recuerdos son la única inversión que gana valor con el tiempo.
Regalar una sesión de fotos es decir: "Me importas, me gusta nuestra historia y quiero tenerla guardada para siempre".
¿Te animas a sorprender?
Este mes he preparado unas Tarjetas Regalo Digitales (preciosas y listas para imprimir o enviar por WhatsApp) para que puedas regalar una sesión Meraki a tu persona favorita.
No hace falta hacer las fotos el 14 de febrero. Compráis el vale ahora para aprovechar la ocasión y buscamos la fecha que mejor os encaje (quizás con la luz bonita de la primavera).
Olvídate del selfie. Regalaos miraros a los ojos.